¿Dinero o regalos? Qué pedir en tu boda
Guía práctica para decidir entre dinero, regalos físicos o una mesa de regalos mixta según lo que necesitan como pareja, su tipo de boda y sus planes.
¿Dinero o regalos? Qué pedir en tu boda
Elegir qué pedir en una boda puede sentirse incómodo.
Quizá ya viven juntos y no necesitan otra licuadora. Tal vez están armando su primera casa y sí les hacen falta muchas cosas. O quizá prefieren usar los regalos para pagar la luna de miel, ahorrar o empezar un proyecto importante.
No existe una opción correcta para todas las parejas.
Lo importante es elegir algo que de verdad les sirva y explicarlo de forma sencilla para que sus invitados sepan qué hacer.
Primero: piensen en lo que realmente necesitan
Antes de abrir una mesa de regalos o compartir una cuenta bancaria, hagan una lista rápida de su situación.
¿Ya viven juntos?
¿Tienen muebles y electrodomésticos?
¿Se van a mudar después de la boda?
¿Quieren pagar una parte de la luna de miel?
¿Prefieren ahorrar para una casa o un proyecto?
¿Disfrutarían recibir objetos elegidos por sus invitados?
Las respuestas les ayudarán a decidir entre tres opciones: regalos físicos, aportaciones de dinero o una combinación de ambas.
Opción 1: pedir regalos físicos
La mesa tradicional sigue siendo muy útil cuando están formando un hogar o quieren renovar cosas que usarán durante años.
Su ventaja principal es que cada invitado puede elegir algo concreto y sentir que está entregando un regalo personal. Además, una buena lista evita duplicados y permite ordenar los regalos por precio.
Esta opción funciona especialmente bien si necesitan:
vajilla y cristalería;
electrodomésticos;
blancos y toallas;
utensilios de cocina;
muebles o decoración;
artículos para recibir invitados.
El riesgo aparece cuando la lista se llena de cosas que eligieron “porque se acostumbra”, pero que nunca usarán.
No tienen que pedir doce servicios de mesa si comen fuera casi todos los días. Tampoco necesitan llenar la lista sólo para que se vea larga.
Una mesa útil es mejor que una mesa enorme.
Opción 2: pedir dinero
Pedir aportaciones económicas es cada vez más natural, sobre todo para parejas que ya tienen casa equipada o que prefieren destinar los regalos a un objetivo concreto.
El dinero puede servir para:
la luna de miel;
el enganche de una casa;
una remodelación;
mudanza y muebles;
ahorro de emergencia;
un proyecto de pareja.
La gran ventaja es la flexibilidad. En lugar de recibir objetos que quizá no necesiten, pueden usar el regalo en algo importante para los dos.